Esa foto es como de hace millones de años pero me gusta por q me creo la muerte pero mi cara es muy ridicula y no me resulta ser sexy jiji
Siempre siento que me deja,
que me deja
y se aleja
Se va con las golondrinas.
Lo tengo un segundo
intento envolverlo con lo más sincero de mi,
pero eso es tan solo un papiro en blanco.
Un muro pintado con una brocha antigua y desgastada.
Cuando viene la noche
mi corazón parece estar lleno de agujeros
Las polillas lo carcomen más y más
y el se aleja, me deja, solo se va.
No hay respuesta a mis preguntas
siempre queda la palabra a la deriva
de un sentimiento entre mariposas y nauseas
entre mis intestinos y mis labios secos.
Ay! yo no se que es lo que usté hace conmigo.
Me puede romper a su antojo y yo lo sigo amando.
Lo espero siempre con mi cuerpo abierto, deseoso de sus abrazos.
Me puede hacer la mujersita más alegre del mundo,
me puede dar tantas ganas de vivir como de lo otro.
Yo no se cómo usté lo hace,
me sube y me gira como una pirueta de danza
Me deja en el suelo y me recoge con ambas manos,
sus manos tan grandes que me amansan
Me quitan el miedo de despertar.
Y no sé como decirle que no quiero que me deje nunca
Me sentiría como un cisne viudo
Desarmado entre sus propias plumas
No sé como decirle que me da tanto miedo
que yo misma lo alejo, pero lo quiero más que cerca.
Las pestañas del sol se asomaron con pasiones rojas entre los gigantescos cerros. Caminar era un placer en la madrugada, pero luego el sol te lamía con su lengua de gato raspando y ardiendo hasta las partes mas escondidas de la piel. Me sentía como calavera, como momia chinchorro, con la negrura…
Después de la ultima estampilla que me puse en la lengua ya no soy la misma. Es decir, nunca he vuelto a ser la misma después de ninguna estampilla. Pero esta vez, creo que me freí el mate.
Siento poco apego por las personas que en general amo, siento molestia de interactuar con las personas que no conozco. Tengo mala onda con salir a la calle, con que me miren. No quiero ser parte de nada, quiero ser invisible, quiero estar sola, vivir sola, respirar sola en un lugar pequeño.
Siento angustia a ratos y mucha decepción.
Siento ansias de una caricia maternal, de dormir mucho tiempo.
Siento que viví muchas vidas en una noche, y que mucho de lo que vi me hizo sufrir durante años. Fue un viaje de muchos años luz.
Soy la mujer gato. La luz me atrapó para siempre.
Incesante
Siento al colibrí revoloteando en mis entrañas
me cuenta secretos de la naturaleza
el trajo aquí, un verano
las historias de la vida fecunda.
Lo siento en mi útero vacío,
me dice que estoy enamorada
me dice que te cuide.
Susurra en mi oido
“ama,
respira”
El corazón que me late a mil por hora
cuando siento que puedo perderte,
late tan fuerte
siento que le van a salir alas,
se volverá tornasol
y escapará
de mi pecho rebosante de calores
escapará
para volar junto a ti.
Volará junto a tu oido aunque no lo escuches,
te recordará mi aroma,
amará tu espalda
tus brazos
tu fuerza vital.
Pisando las huellas que dejes
mi amor por ti jamás morirá.
Aunque mi cuerpo dejara de funcionar
mi piel se vuelva incolora
mi mirada se pierda en las constelaciones
mi colibrí revolotea,
te llevará mi amor.
Tristeza enorme, me aplastas los sesos,
ahorcas mi faringe,
en tu mortero deshaces
la boca de mi estómago.
Tristeza que no se mide a cucharaditas,
que no sirve de a poco,que se derrama
por todos lados sin control,
como el grifo roto, como el cráneo destapado,
como la pena que siento en mis entrañas
por que me invade, me inunda, me envenena.
Tristeza tonta, culpa mía
te llevo en mis brazos creyendo
que no me harás daño.
Cada vez que lo haces
mi compasión te perdona
mi entendimiento olvida,
desata y confía.
Tus manos son libres, sobretodo a mi alrededor.
Las mueves y me amenazas.
A veces solo me acarician y cierro los ojos de miedo frío. Las demás me golpeas, me arañas y me arrastras por el suelo. Me arrastras con tus grandes manos muy blancas y mojadas, me arrastras con tu aroma horrible y repugnante a perfume de baño público, con tu boca deforme y tus dientes demasiado grandes y manchados.
Te temo, pero siempre
intento
darte una nueva oportunidad.
Tristeza, solo quiero que te lleves
cualquier cosa que me haga respirar.
No puedo mentir en esto, te necesito en mi vida. No puedo mentir ni triste, ni enojada, ni mañosa, ni gruñona. Es así.
Necesito que calmes la velocidad de mis pensamientos, la vorágine mental que a veces me consume. Necesito que me muestres hacia donde enfocarme. No es difícil solo ocurre cuando estas cerca de mi. Eres la vela en cada apagón. Me alegras y me entristeces pero me haces sentir, me mantienes sintiendo. Soy, existo, cada minuto de cada día.
Dejo de depender del ruido para saber que aun estoy viva. Lo siento en la electricidad bajo mi piel, cuando te veo, te llamo o te siento a mi lado en las noches.
A veces lamento ser tan emocional por que me entristezco mucho si me fallas, o no estas ahí cuando yo quiero. A veces me da vergüenza ser tan llorona, y últimamente siento que no tengo derecho a ponerme triste por nada. Pero en verdad es mi forma de ser. Tengo mis emociones a flor de piel, no temo en mostrártelas, cuando me ves llorar es por que estoy siendo sincera totalmente contigo.
Es lindo por que esas cosas pasan así, sin que nadie se proponga nada. Y me haces crecer cada día. Yo te amo muchísimo eres mi Felipe, y quiero estar siempre a tu lado sea donde sea no importa lo que pase. Quiero verte reír quiero abrazarte cuando lo necesites, quiero molestarte, hacerte enojar, besarte, tocarte (mucho), cocinarte.
Las pestañas del sol se asomaron con pasiones rojas entre los gigantescos cerros. Caminar era un placer en la madrugada, pero luego el sol te lamía con su lengua de gato raspando y ardiendo hasta las partes mas escondidas de la piel. Me sentía como calavera, como momia chinchorro, con la negrura del dia tibio con las acuarelas del cielo. Me sentía menos suave que de costumbre con el pecho extraño, con el corazón vacío… asfixiado.
Un cigarrillo tras otro tan solo por el gusto de prenderlo, en la mano un vaso con hielos en proceso de desmayo. El humo flotando en la habitación, rodeando al hombre de blanco, con un sombrero cubano. Me parecía extraña su piel, muy deshidratada, llena de abismos, demasiados abismos. Por su cara podrían haber corrido ríos grandes ríos helados, de los que brotan árboles y piedras cenozoicas. Dicen que fuma mucho opio, y que le gusta emborracharse, pero que cuando va a medio camino del éxtasis se desvía y olvida lo que estaba haciendo. Y luego debe comenzar otra vez.
Su placer no está en las cosas, no en la calidad de lo que consume. Su mayor felicidad es cuando está nadando con zumbidos y le pesan las pobladas cejas, es cuando su mente explota en un espiral de creación. Un caos tras otro, un precipicio alocado, las ideas oscuras lo crudo y recién sacado del horno mental. de a poco se va haciendo música entre un pensamiento y otro, luego se escucha una percusión luego se escucha el canto tranquilo, agradable. Se acurruca el encéfalo en la cueva más fresca y confortable, su piel se eriza, su respiración va siendo distinta y todos sus nervios se encrespan con la briza mas fría.
Lo visité para conocerlo pues me habían hablado mucho de el, no era un tipo místico pero si muy extrovertido. Un refresco, jugo de naranja con hielo, siéntese y cuénteme como le pareció el viaje y que tal el paisaje.
Preguntó tantas cosas que nunca tuve oportunidad de responderle. Su monologo comenzaba así para sentirse tranquilo acerca de su egoísmo Es que le gustaba hablar y contar historias, reales o no atrapaban la atención como una hipnótica serpiente. El galope de las palabras, la frecuencia de su vos hacían que cualquier ser vivo de la habitación se sintiera curioso. Desde las arañas tras el cuadro hasta Josefo el tipo que lo mantenía siempre con un trago en la mano y había olvidado del todo rellenar el ultimo vaso hace más o menos diez minutos.
El tipo vivía hace mucho tiempo en un terrenito que parecía pantano. Según parecía, el estaba convencido de que estábamos en su mansión en Brasil, aunque no se si era por que me costaba entender bajo el mar de opio o tal vez estoy exagerando.