DAFNE DA ROSA - ALMA BLANCA
Alma Blanca tu verdad
no es mas grande q la mía
Negras son mis intenciones
pero solo buscan vida.
Carbón negro, carboncillo
no tengo ni un resplandor
pero en mi centro escondo
eclipsada una pasión.
¿Alma blanca por que insistes
en ver solo una cara?
¿Alma blanca por que insistes
en ver solo una cara?
Ay de mi sombra que quiere hablar
si yo tan solo supiera escuchar
Ay de mi sombra que quiere hablar
si yo tan solo supiera escuchar
Alma Blanca tu bondad
se parece a un esqueleto
desnutrida y condenada
a morir en el intento.
Se te achican las palabras
y se te escapan los versos,
porque olvidas que en tu sangre
también convives con muertos
¿Alma blanca por que insistes
en ver solo una cara?
¿Alma blanca por que insistes
en ver solo una cara?
Ay de mi sombra que quiere hablar
si yo tan solo supiera escuchar
Derreteria de amor los martillos
con que golpeo mis propios sonidos
Ay de mi sombra que quiere hablar
si yo tan solo supiera escuchar.
Derreteria de amor los martillos
con que golpeo mis propios sonidos.
Despertó de su sueño inmundo a la realidad, al mundo de verdad donde los leones marinos manejaban circos y daban de latigazos a los politicos de manos oleosas, llenas de petroleo, llenas de estómagos, llenas de ojos que se guardaban en los bolsillos.
Paralizada en una calle observó un día cualquiera, que las calles no eran libres que la gente huía, que los sin memoria en sus caballos los acorralaban con sendas sonrisas, los camélidos motorizados los acosaban, los carteles se desangraban pero sus expresiones nunca, nunca desaparecían. Quedaban inmortalizadas en el aire como un grito congelado. Las arterias se le inflamaban latian sin son. Era emocionante pero a la vez triste, tenía miedo, pero tomaba la mano de su sicodelico y todo estaba bien.
Los psiconautas se encontraron en medio de una pileta vacía de piedra, con escombritos por aqui y por allá con sus mentes revolotedas se hablaban y no se entendían pero se miraban con los ojos entrecerrados y una gran sonrisa en la cara. A ella le gustaba andar de su brazo paseando por las calles, mirando las cosas sin sentido, riendose y compartiendo experiencias medias tontas que no importan más. Solía suceder que ella parloteaba y el solo pensaba en cruzar las calles apurado.
Les gustaba ronronear como gatos en los tejados, conversar de cosas inéditas y hecatómbicas, reir de los feos, de los raros, de los mitomanos. Decirse cosas lindas cada hora con cada pestañeo, con los escalofrios que les recorrian la piel al estar cerca y susurrarse.
Andando en bicicleta, un día vieron salir al sol giratorio, blanco, negro, arcoiris, desmembrandose en su esplendor, subiendo y haciendo a la ciudad hundirse en su peso, en el peso de su luz mortal y enceguecedora. Un minuto atrás tenían frio pero al segundo de esta visión fue como si sus cuerpos revivieran, funcionaran otra vez, echaran a andar sus tripas. Esa memoria, intensa rondando sus mentes por la eternidad, esa memoria ella sabía que los uniria para siempre. Les subían cosquillas por el cuerpo, reían y se revolcaban y se enviaban señales con los ojos.
De amor había mucho, y de encanto también, de regalos del alma, de caricias inmortales. Los sueños dominaban la escena como titiriteros y nada parecía importarles más que el romanticismo de la idea futura, de la vida un poco mas feliz de las risas que escucharían, risas suyas y de los venideros.
Pero a uno se le empezó a ennegrecer la mirada, las cosas poco a poco dejaron de ser las mismas, las cosas buenas y las cosas malas cambiaron papeles, unas eran intensas las otras suaves, aunque el amor ni por si acaso pretendía morir.
Y las entrañas se le empezaron a escapar por la nariz, a rodearle el cuello y no podía ser la misma aunque quisiera retroceder, se salían a borbotones, a pedazos, a miserias, y nadie se daba cuenta y ella intentaba devolverlas a su lugar. Pero el corazon estaba molido, sin forma, parecía un engendro mal parido. Parecía como si la policia a caballo se hubiese abalanzado sobre el.
lalalalalaaaaaa
Oh! Cariño, porfi créeme
que nunca te haría daño
Créeme cuando te digo
que jamás te haría daño
Oh! Cariño, si me dejas
no podría superarlo sola
Créeme cuando te suplico
que nunca me dejes sola
Cuando me dijiste que ya no me necesitabas,
Sabes bien que casi colapso y lloro.
Cuando me dijiste que ya no me necesitabas,
Sabes bien que casi caigo y muero.
Oh! Cariño, si me dejas,
No podré superarlo sola
Créeme cuando te digo
que jamás te haría daño
No me decepciones!!!!
Cuando estoy triste, solo pienso en lo mucho que me gustaría acurrucarme al lado de mi Mamá, hacerme bolita, y llorar mucho mientras me dice “ya, ya mi amor, ya va a pasar, tu eres muy linda e inteligente y buena, las cosas se van a arreglar”… pero finalmente no lo hago por que no me gusta que se quede preocupada. Y además por que me da verguenza admitir que estaba equivocada tal como ella me dijo.Solesin
Oh! por dios!!!! los quiero todos ñuumñuuum.. abrazarlos y tenerlos encima de mi cama caminando y cayendo y siendo gordos y eludos y tiernos y matandome con su adorabilidaaad <3
(via theanimalblog)